Cómo importar el CSV de tu GPS en Athlo

Cada sesión que subes actualiza el control de cargas del plantel completo. Esta guía explica el flujo real de importación en Athlo: cómo se sube el archivo, qué revisas antes de confirmar, qué queda aprendido para la próxima vez y qué pasa si vuelves a importar el mismo archivo.

Antes de subir el archivo

Necesitás el CSV que exporta tu sistema de GPS después del entrenamiento o del partido. Athlo no se integra en forma directa con ningún proveedor: la compatibilidad es por archivo, no por una conexión en vivo con el dispositivo. Podés subir el archivo para la sesión completa, para una tarea de entrenamiento puntual o para un período de partido, según cómo hayas registrado esa parte del día.

Fase 1: subir y mapear

La importación empieza con la subida del archivo. Athlo lee las columnas del CSV y sugiere a qué métrica corresponde cada una, además de sugerir con qué jugador del plantel coincide cada fila. Esas sugerencias son un punto de partida: la decisión final —confirmar, corregir o descartar cada correspondencia— la tomas tú.

Fase 2: revisar antes de confirmar

Antes de que nada quede guardado, Athlo te muestra una vista previa con las columnas ya interpretadas y los jugadores ya emparejados. Es el momento de revisar nombres, chequear que ningún jugador haya quedado sin emparejar y corregir lo que haga falta. Nada se guarda hasta que confirmas esa vista previa: puedes volver atrás y ajustar cuantas veces necesites.

Las correspondencias que Athlo recuerda

Una vez que confirmas cómo se llama cada columna en tu archivo, Athlo puede recordar esa relación. La próxima vez que importes un CSV con el mismo formato, esas correspondencias confirmadas ya van a estar sugeridas, así que no partes de cero en cada sesión. Esto es una correspondencia entre el nombre de columna de tu proveedor y la métrica interna de Athlo, no una regla universal: si en algún momento cambias la plantilla de exportación, puede que tengas que revisarla una vez más.

Qué pasa si vuelves a importar el mismo archivo

A veces hace falta volver a subir un CSV: porque se corrigió algo en el archivo original, o porque se había cargado antes con datos incompletos. Al reimportar, Athlo actualiza a los jugadores que están presentes en el nuevo archivo y conserva los datos de los jugadores que no aparecen en esa carga. No es un control de versiones genérico: es una fusión fila por fila que respeta lo que ya estaba cargado para quien no forma parte del nuevo archivo.

Sesión completa, tarea o período

No toda importación es “la sesión entera”. Si registraste tareas dentro de una sesión de entrenamiento, puedes importar el GPS de una tarea puntual. Si fue un partido con períodos definidos, puedes importar el GPS de un período específico. Cuando la carga se sube por tareas o por períodos, Athlo puede derivar el total de la sesión respetando la forma de agregación de cada métrica, para que la lectura por sesión, por microciclo y por temporada quede consistente.

Errores frecuentes

Algunos problemas se repiten en la primera importación. Un separador decimal distinto al esperado (coma en lugar de punto, o al revés) puede hacer que una columna numérica se lea mal: conviene revisarla en la vista previa antes de confirmar. Un archivo que mezcla más de una sesión o más de un día también puede generar correspondencias confusas; lo más simple es exportar un archivo por sesión. Y si un jugador aparece “sin emparejar” en la vista previa, casi siempre es porque el nombre en el archivo no coincide exactamente con el nombre cargado en el plantel —un apodo, un acento, un segundo apellido—: puedes emparejarlo a mano esa primera vez, y la próxima importación ya lo va a reconocer.

Antes de tu primera importación

Conviene revisar, la primera vez, que los nombres de columna de tu exportación sean los que esperas y que los jugadores del archivo coincidan con los nombres del plantel en Athlo: los emparejamientos automáticos son una ayuda, no una garantía. Una vez que confirmas esa primera importación con cuidado, las siguientes son más rápidas, porque las correspondencias ya quedaron guardadas y solo restan por revisar los casos nuevos.