Wellness y sRPE: cómo leerlos juntos
Antes de entrenar, el jugador dice cómo llega. Después de entrenar, dice cuánto le costó. Esas dos señales —wellness y sRPE— cuentan historias distintas, y leerlas juntas dice más que cualquiera de las dos por separado.
Qué es el wellness diario
El wellness es un cuestionario breve que el jugador completa antes de entrenar: preguntas numéricas o de opción única sobre sueño, dolor muscular, estrés, ánimo, o lo que cada cuerpo técnico decida preguntar, con umbrales visuales configurados por el staff. No es un examen médico: es una fotografía rápida y subjetiva de cómo llega el jugador ese día.
Qué es el RPE y cómo se convierte en sRPE
El RPE (rating of perceived exertion, o percepción subjetiva del esfuerzo) es un número que el jugador reporta después de una sesión, típicamente en una escala de 0 a 10, para describir cuán dura sintió esa sesión. Foster et al. (2001) propusieron una forma simple de convertir esa percepción en una carga: multiplicar el RPE por la duración de la sesión en minutos. El resultado, el sRPE (session-RPE), es un número en unidades arbitrarias que sirve como estimación práctica de la carga interna del entrenamiento, sin necesidad de un pulsómetro ni de fórmulas complejas.
Por qué conviene mirarlos juntos
El wellness mide el estado con el que el jugador entra a la sesión. El sRPE mide cuánto le costó esa sesión en particular. Ninguno de los dos, solo, cuenta la historia completa: un sRPE alto después de una sesión exigente puede ser exactamente lo esperado si el wellness venía bien; ese mismo sRPE alto después de varios días de wellness bajo es una combinación distinta, que probablemente merece una mirada más atenta. Leerlos juntos —wellness antes, sRPE después, ambos contra el historial reciente del jugador— es lo que le da contexto a cada número.
Qué significan las alertas visuales, y qué no significan
Athlo ofrece seguimiento diario, historial y alertas visuales que ayudan a detectar respuestas que requieren atención. “Requieren atención” es la frase correcta: una alerta es una señal para que alguien del cuerpo técnico o del área médica revise ese caso con más detalle, no una conclusión clínica ni un diagnóstico. Esto coincide con lo que muestra la evidencia: Saw, Main y Gastin (2016), en una revisión sistemática, encontraron que las medidas subjetivas de autorreporte —como el wellness y el RPE— son al menos tan sensibles como las medidas objetivas más habituales para reflejar la respuesta del jugador al entrenamiento. Son útiles precisamente porque son una señal temprana, no porque reemplacen el criterio profesional.
Quién completa qué
El jugador completa su propio wellness y su propio feedback de RPE desde el celular; el staff puede cargar o corregir esos registros según los permisos de su rol. El checklist diario, en cambio, lo completa el staff desde una grilla editable: no es algo que el jugador vea ni complete. Y cuando hace falta cargar las respuestas de todo el plantel de una vez —después de un partido, por ejemplo—, el staff puede hacerlo en bloque.
Cuando no hay un celular a mano
No todos los jugadores tienen siempre su celular disponible antes de entrenar, sobre todo en categorías formativas o en pretemporada. Para esos casos, el wellness o el feedback también se puede completar desde una tablet compartida del vestuario, limitado al día o a la sesión seleccionada, para que no quede abierto más allá de eso. Sigue siendo el jugador quien responde por sí mismo; la tablet compartida solo cambia la pantalla desde la que lo hace, no quién completa la respuesta.
En la práctica
Ninguna de las dos señales reemplaza el criterio del cuerpo técnico o del área médica: son datos para revisar, no decisiones tomadas de antemano. En el control de cargas, el staff puede consultar el wellness y la disponibilidad junto a los indicadores físicos del GPS, en la misma pantalla, sin cruzar planillas por separado. Verlas juntas, día a día, es lo que las vuelve útiles.
Fuentes
- Foster C, Florhaug JA, Franklin J, Gottschall L, Hrovatin LA, Parker S, Doleshal P, Dodge C (2001) “A new approach to monitoring exercise training” Journal of Strength and Conditioning Research 15:109–115.
- Saw AE, Main LC, Gastin PB (2016) “Monitoring the athlete training response: subjective self-reported measures trump commonly used objective measures: a systematic review” British Journal of Sports Medicine 50:281–291.